Me llamo Álvaro Villanueva Gracia y, en primer lugar, quiero darte la bienvenida a mi espacio personal y la enhorabuena por haber dado el primer paso en tu camino hacia el bienestar.
Yo también he estado como tu.
Yo también he estado perdido.
Yo también he sentido que estaba viviendo en piloto automático, que lo que hacía no funcionaba y nada tenía sentido.
Yo también he sentido esa frustración, esa ansiendad, esas noches eternas en que no puedes pegar ojo.
Me pasó por primera vez en el último curso de carrera. Toda mi vida había estado »dirigida». Estudia primaria, secundaria, bachiller, haz una carrera… ¿Y ahora qué? Toda mi vida la había pasado estudiando y sentía una enorme crisis y malestar.
Desde entonces he vivido muchos momentos de bloqueo similar: Pérdidas de trabajo, de seres queridos, nacimiento de mis hijos, la crisis de los 40 en la que llevo desde los 35…
Momentos que te dicen ¡Alto! y que, si bien los vivimos con enorme malestar y sufrimiento, suponen una oportunidad para transitarlos desde nuevos mapas que nos permitan reconectar con nuestra esencia, con nuestro propósito, con nuestro camino.
Mi propio proceso me ha ayudado a conectar con lo que realmente me da sentido: Ayudar a las personas a tomar consciencia para poder transformar sus vidas y la sociedad.
Pero… ¿Por qué soy el profesional indicado para acompañarte?
- Formación: Cuento con estudios en Trabajo Social, con un Máster en Trabajo Social Clínico que me permite desarrollar funciones terapéuticas, un Máster en Mindfulness y estoy Certificado para la Docencia. Cuento además con formación en distintos modelos terapéuticos, destacando la Terapia Centrada en Soluciones, la Terapia Estratégica y las Prácticas Narrativas; así como preparación en Terapia de Grupo, aceptación y duelo. Todo ello me habilita para evaluar e intervenir de forma rigurosa e integral, teniendo en cuenta a la persona en su ambiente y situación social.
- Experiencia Profesional: Llevo 20 años trabajando para el bienestar de las personas en el ámbito de los Servicios Sociales tanto en puestos técnicos como de atención directa, lo cual me permite conocer de primera mano situaciones e historias de vida diversas y complejas.
- Experiencia Vital: Mi situación personal y familiar me permite entender los procesos de aceptación por los que pasan las personas en momentos de crisis, poniendo mi propia experiencia vital y soluciones al servicio de tu bienestar.

La sociedad actual nos impone un ritmo de vida frenético, con exigencias cada vez mayores y un etiquetado que sólo nos genera frustración y sentimientos de culpa.
Una sociedad que nos impone unas metas y objetivos artificiales que generan dinámicas y mapas de funcionamiento que solo producen malestar.
¿En qué me diferencio?
Intervención única
Los servicios que ofrezco combinan el rigor y enfoque transformador del Trabajo Social Clínico con la profundidad de las prácticas contemplativas
Cero etiquetas
Intervengo desde la singularidad de cada persona, soltando etiquetas diagnósticas o sociales.
Flexible
Procesos breves adaptados a tus horarios y preferencias con servicios y formatos flexibles para no hacerte perder el tiempo.
Conoce mi historia
Amor a primera vista
Estaba terminando bachillerato y, como le pasa a muchos jóvenes, tenía un buen »cacao» mental sobre qué carrera estudiar.
Me gustaba mucho la Historia y parecía que esa iba a ser mi opción, cuando una compañera de clase me dió un tríptico informativo de la Universidad de La Rioja sobre una carrera: Trabajo Social.
Quedé enamorado. Una profesión que entendía a la persona en su ambiente y situación social. Una profesión que ofrecía herramientas no solo para el bienestar individual, sino también para la transformación y la justicia social.
Ese amor a primera vista iría confirmándose y creciendo en los años que durarían mis estudios universitarios.
Pero llegó la crisis
Mis expectativas al salir de la universidad eran muy altas, por lo que pronto entré en crisis y empecé a sufrir por una realidad que no se adaptaba a mi imagen de lo que tenía que ser el Trabajo Social y el sector de los Servicios Sociales.
La profesión cada vez perdía más competencias y quedaba relegada al trabajo administrativo y de gestión de recursos.
Fui viendo la realidad del sector, sus necesidades, trabajando en puestros técnicos y de atención directa… hasta que la crisis de 2007 golpeó con fuerza el sector.
Resurgiendo cual Ave Fenix
Y en plena crisis personal y económica me encontraba cuando en el Servicio de Empleo me recomendaron que me apuntase a algún curso formativo para mejorar mi CV.
Me inscribí a uno de »Liderazgo» pensando que era el típico de gestión de Recursos Humanos y, al empezar…me volví a enamorar. El curso era sobre liderazgo a través de Mindfulness.
Se acababa de plantar una semilla que necesitaba seguir regando. Veía una oportunidad para volver a la atención directa de las personas situando su bienestar en el centro.
Y así acabé cursando el Máster en Mindfulness de la Universidad de Zaragoza desarrollado por el equipo de Javier García Campayo.
Seguí formándome, organicé los primeros grupos de Mindfulness, pero seguía sintiéndome huérfano en mi identidad profesional.
Fue entonces cuando desde el Colegio de Trabajo Social de La Rioja recibiría información de una especialización que empezaba a desarrollarse en España: El Trabajo Social Clínico.
Sin dudarlo me inscribí en el Máster en Trabajo Social Clínico de la Universidad a Distancia de Madrid desarrollado por el equipo de Jonathan Regalado.
Todo esto aportó no solo conocimientos y herramientas concretas, sino que me devolvió la identidad profesional, recuperé la ilusión y marcó el primer paso para la definición de este proyecto.
Si algo aprendí de toda esta historia es que las expectativas solo nos generan sufrimiento. Tener claros nuestros valores y estar conectados con los elementos que nos dan sentido, comprender y aceptar la realidad y buscar en ella soluciones abriéndonos a las oportunidades que la vida nos va trayendo nos permite ir caminando de una forma coherente y con mayor bienestar.
Y en este camino que os acabo de contar pasaron muchas más cosas. Conocí a mi mujer, tuve dos hijos preciosos, me caí, me levanté, mo volví a caer, me volví a levantar…
Un camino que sigo recorriendo, con gente que me acompaña y acompañando a gente.
¿Me dejas acompañarte en tu camino?